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viernes, 27 de mayo de 2016

3 factores clave de la content curation en 2016



Escribe  Javier Guallar

En este panorama, ¿dónde queda la content curation?
La expresión content curation  (en español, curación de contenidos o curaduría de contenidos, en catalán, cura de continguts), en adelante, CC, parece en este 2016 haber llegado finalmente para quedarse (esto es algo que no tenía tan claro hace 3 años, por ejemplo). Es solo una impresión personal de un observador de estos temas desde hace algunos años. Parece que la CC ha sido finalmente incorporada en el bagaje de los términos conocidos (que no necesariamente bien empleados) por buena parte de quienes, a nivel profesional o personal, tratan con información digital en su quehacer diario (en el fondo, la mayoría de ciudadanos en esta segunda década del siglo XXI).
Pero también con la diversificación del uso del término (su utilización por diferentes tipos de profesionales y en diversos contextos) se está producido también -inevitablemente- un ciertodesdibujamiento de sus contornos. Ya me he referido en otras ocasiones a qué es y qué no es CC, pero me parece oportuno destacar ahora al menos tres factores clave de la CC, situándolos en la actualidad de 2016:
Content Context
1. Buena y mala curation
La CC sólo puede ser buena. Si es mala, no es curation. Esto puede parecer un perogrullo, o una expresión excesiva. Pero si queremos seguir siendo fieles en 2016 al espíritu del Manifiesto de Bhargava de 2009, y a lo que los principales exponentes de la CC han ido defendiendo y manteniendo desde entonces (Rosenbaum, Kanter, Good, Popova…), no cabe entre los propósitos del curator seguir llenando de ruido la Red. Para ello, nada como tener claro uncódigo ético a seguir.
La segunda ley de Rosenbaum (“la gente no quiere más contenido, quiere menos“) resuena con más fuerza si cabe en 2016. Por tanto, la aportación de valor en el contenido curado será condición necesaria para hablar con propiedad de CC. Si esta aportación de valor no existe, llamémosle de otra forma (agregación, republicación…) pero, por favor, no le llamemos CC.
2. Humanos frente a algoritmos
Que no te den gato por liebre: la CC es humana, no la hacen máquinas. Y si la hacen máquinas, ya no es CC. Sucede que con la extensión de la expresión CC y su -en ocasiones, presunto- uso por parte de algunas grandes marcas, a veces se habla de CC para referirse a algunos servicios basados exclusivamente en algoritmos. Porque lo que hace Facebook en tu timeline no es curation.
Esto no quiere decir que el content curator no se apoye en plataformas, en programas, en la automatización de algunas partes del proceso de la CC, por supuesto, pero la esencia de la CC es humana.  Atención, content curator: la aportación de valor no la puede hacer un algoritmo por tí. Puede ser una tentación ceder ante las facilidades y comodidades de una alta automatización de los procesos, pero no se puede perder de vista nunca la función creativa de aportación de valor del curator.
Sobre este tema podríamos hablar mucho más, pero en esencia, en el Epílogo del libro El content curator está fijada nuestra posición. Algunos matices, como un mayor uso de sistemas automatizados en la fase de Selección son posibles, como he señalado aquí, pero en el Sense Making no hay algoritmos que valgan:
Solamente el content curator y su criterio, el content curator y su voz.
3. Contenidos y comunidad
No olvidemos por último trabajar para una comunidad, y más aún, no olvidemos crear comunidad. En otra ocasión he dicho que el objetivo de la CC es “conectar a una comunidad con contenidos de calidad“. Desde los inicios de un proyecto de CC, debe quedar claro el enfoque de ofrecer un servicio para crear engagement con los usuarios, con la audiencia, con la comunidad en suma. Parafraseando a David Lankes sobre las bibliotecas (vía Ibon Idoiaga) según el cual, «las malas bibliotecas desarrollan colecciones, las buenas servicios y las extraordinarias comunidades», podemos decir lo mismo del content curator y de la CC:
El mal curator tan solo genera colecciones de contenidos,
el buen curator desarrolla servicios, y
el curator extraordinario crea comunidades.
Seguro que todos conocemos buenos ejemplos de content curators y de content curation que se están haciendo ahora mismo y que merecen con todos los honores ser llamados así. En este blog vamos comentando algunosQuédate con ellos, síguelos, difúndelos. Y si además, amigo lector o amiga lectora, ya eres o quieres ser content curator, no olvides los tres factores clave para ser digno seguidor del Manifiesto de Bhargava o de los superhéroes de Rosenbaum.
¡Buena curation!


Tomado de los Content Curator con permiso de su autor

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